16 de mayo de 2010
XIX seminario de Europa Central y del Este

Este año, el seminario de sindicalistas cristianos de Europa Central y del Este se celebró del 13 al 16 de mayo, en Graz, Austria, al que asistieron representantes de Rumanía, Serbia, Hungría, Eslovaquia, República Checa y Austria. El seminario se centró en el tema principal “Modernizar la legislación del trabajo para encarar los desafíos del siglo XXI”.
El Sr. Richard Kuehnel, jefe de representación de la Comisión Europea en Austria, hizo una presentación, en la que se refirió especialmente al documento de orientación 2020. Según este documento, un modo de pensar a largo plazo en el ámbito social se está estableciendo en la UE y se recurrirá en mayor medida a un grupo de expertos con respecto al desarrollo de la población en Europa hasta el año 2030. Con este fin, se desarrollarán las medidas sociales y societales necesarias.
El modelo social europeo presenta tres aspectos particulares que deben considerarse conjuntamente. Las medidas deben considerarse en el marco de las condiciones económicas básicas, tomando en cuenta las medidas sociales, al igual que la asequibilidad económica.
En la nueva legislación del trabajo, la flexibilidad resultará necesaria pero se garantizará ante todo a los trabajadores el mantenimiento de la seguridad en el lugar de trabajo. En el futuro, la UE quiere respaldar especialmente el reconocimiento mutuo de las cualificaciones profesionales, el multilingüismo y la participación de los trabajadores en la toma de decisiones empresariales.
Asimismo, la UE quiere promover el desarrollo de formaciones y de competencias con el fin de reducir el número de pobres. La pobreza debería reducirse en un 20% en Europa. Los seis grupos siguientes son objeto de una atención más urgente:
- los grupos de personas de riesgo se beneficiarán de una condición especial;
- las familias monoparentales tendrán derecho a una formación profesional;
- a las personas mayores se les garantizará un empleo;
- las minorías deberán protegerse en general;
- las personas con discapacidad serán integradas en la real vida profesional;
- y las personas sin hogar se beneficiarán de la seguridad social.
La Comisión Europea es consciente de que los mercados laborales son objeto de una competitividad creciente debido a los progresos técnicos y a la mundialización y que, por lo tanto, se deberán establecerse nuevos marcos relevantes. Se reconocen los convenios colectivos como instrumentos importantes para adaptar los principios jurídicos. El incremento de contratos de empleo atípico, de contratos temporales, de relaciones laborales a tiempo parcial y de trabajadores autónomos corre el riesgo de provocar un dumping social así como un debilitamiento de la protección social. Transiciones posibles entre las condiciones laborales enumeradas no deberán tener un impacto negativo en los trabajadores. En el marco de las formas de empleo atípicas, las inseguridades jurídicas deberán suprimirse rápidamente. Las relaciones de empleo temporal pueden reconocerse como modelo temporal, pero se deberá garantizar que no se conviertan en una condición permanente.
Durante muchos años, la directiva relativa a la ordenación del tiempo de trabajo constituyó un tema permanente mientras que el Consejo Europeo no consiguió llegar a un acuerdo. En el futuro, se concederá incluso una mayor prioridad a la movilidad de los trabajadores. El trabajo no declarado, que en algunos países ha vuelto a aumentar, perjudica la competitividad, con lo cual deberán adoptarse medidas apropiadas para poner fin.
Por último, conviene subrayar que la Carta de los Derechos Fundamentales de la UE es vinculante para todos los países – salvo Reino Unido, República Checa y Polonia – e incluye un capítulo sobre la “solidaridad”. La UE pretende implementar este concepto en la práctica. Se establecen los derechos siguientes: derecho a la información y consulta de los trabajadores; derecho de negociación y de acción colectiva; derecho de acceso a los servicios de colocación; protección en caso de despido injustificado; condiciones de trabajo justas y equitativas; prohibición del trabajo infantil; conciliación de la vida familiar y la vida profesional; seguridad social y ayuda social; y protección de la salud.
La UE promueve el diálogo social tanto a nivel empresarial como a escala nacional e internacional y también quiere incorporarlo en todas las decisiones tomadas en la UE, en los sindicatos y en las asociaciones patronales. Al concluir, el orador señaló que ¡la UE no abandona a los trabajadores! (Página principal: www.europa.eu, lengua, política, política social).
En dos otras declaraciones, se subrayaron la actividad de los comités de empresa y el desarrollo de nuevos convenios colectivos en organizaciones sin fines lucrativos y servicios de la iglesia y se identificaron ámbitos de acción concretos. Resulta que una amplia participación y la responsabilidad compartida no deberían aprobarse únicamente al respecto sino que también deben tener un impacto positivo en los miembros de estas organizaciones. En este contexto, los participantes debaten, en sus países respectivos, cómo promover la participación en estos sectores (servicios sociales y departamentos gubernamentales de la iglesia).
En un informe importante, se compartieron las actividades mutuas y los éxitos logrados y se debatió el impacto de la crisis financiera en los trabajadores. inalmente, los participantes adoptaron la RESOLUCIÓN siguiente:
- Los sueldos y salarios, especialmente los salarios bajos (incluso en periodo de crisis), no sólo deben mantenerse sino que también deben incrementarse en por lo menos el importe del aumento de costo de la vida, de modo que la población no se sumerja en la pobreza a pesar del empleo.
- Los convenios colectivos garantizan el ingreso mínimo y han demostrado ser un factor estabilizador durante la crisis en los sectores respectivos. Por consiguiente, pedimos a todos los sectores que concluyan convenios colectivos.
- En algunos sectores, se han realizado reducciones significativas del personal, lo cual es inaceptable puesto que las empresas tienen una “responsabilidad social” para con los trabajadores aún mayor en periodo de crisis.
- También se subrayó que la presión en los trabajadores se ha reforzado considerablemente. Pedimos un enfoque responsable con respecto a la transferencia de funciones. Es inaceptable que los trabajadores se enfermen en y a través del trabajo.
- Los delegados de los países representados votaron por unanimidad a favor de un diálogo y de consultas constructivas con los representantes de los empleadores y los gobiernos y consideran las manifestaciones y las huelgas como medios justos para afirmar sus reivindicaciones legítimas mientras que otros medios parecen imposibles.
- Las discusiones han demostrado de nuevo que incluso actualmente una posición unida adoptada por todos los trabajadores y los miembros sindicales resulta totalmente necesaria.
- No obstante, la crisis también afecta a los trabajadores extranjeros, lo cual implica que deben regresar cada vez más a sus países de origen, resultando en un aumento dramático de la tasa de desempleo en esos países. Pedimos la adopción de medidas necesarias con el fin de garantizar que se tomen en cuenta los intereses de estos trabajadores.
Toni Liedlbauer
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