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"Un viejo sindicato intenta expulsar a la CLAC de la CSI"


Mississauga, ON, 25 de noviembre de 2011 -
 La CLAC expresa su indignación por la decisión de la Confederación Sindical Internacional (CSI) de suspender la afiliación de la CLAC por presentarse como un sindicato alternativo en Canadá.

La CSI cedió ante las reivindicaciones del Canadian Labour Congress (CLC) de atacar a la CLAC por miedo a la competencia de un sindicato moderno y progresista que se centra en los intereses de sus miembros. La decisión de la CSI y su proceso judicial montado de toda pieza indican claramente que no está en condiciones para evitar quedar maniatada por el antiguo sindicalismo. 

A pesar de que compareciera ante una delegación de la CSI para responder a las preguntas y de que presentara numerosas pruebas en su defensa, a la CLAC se le negó la oportunidad de impugnar la exactitud del informe de la delegación sometido al Consejo General de la CSI en el que basó su decisión. La suspensión de la CSI será objeto de una revisión durante el próximo Congreso de la CSI en mayo de 2014. La afiliación a la CSI sólo puede ser decidida por el Congreso.

La CLAC expresa su consternación por la falta de ética por parte de algunos miembros de la CSI que divulgaron la decisión del Consejo General antes de ser comunicada a la CLAC. Además, Ken Georgetti, Presidente del CLC, es miembro del Buró Ejecutivo de la CSI como Vicepresidente – un conflicto de intereses evidente.

En 2006, había esperanzas de que la fusión entre la Confederación Internacional de Organizaciones Sindicales Libres y la Confederación Mundial del Trabajo, que desembocó en la formación de la nueva CSI más amplia, insuflara nueva vida a un enfoque arcaico e ineficaz de los derechos de los/las trabajadores/as. Hoy en día, sabemos que los dirigentes de la CSI cuentan con los mismos antiguos ideólogos irrelevantes que se aferran a un modelo anticuado de relaciones laborales cuyos días están contados. ¿Cómo puede la CSI mantener la credibilidad o relevancia al pretender expulsar a la CLAC – un sindicato reconocido por los consejos de trabajo del Gobierno en todo Canadá – y considerar que todo va bien en los sindicatos controlados por el Estado en varios países antisindicales, como Rusia, Venezuela, Zimbabwe y Eritrea?

La CLAC se niega a sucumbir a esta antigua táctica sindical. La CLAC ha sometido a prueba la perogrullada del “pluralismo sindical” de la CSI, y fracasó de manera lamentable. Sigue creyendo firmemente en los derechos de los/las trabajadores/as de poder elegir con conocimiento de causa al sindicato al que deseen afiliarse y los acuerdos laborales con los que quieran trabajar.

Consideramos que una competencia sana entre sindicatos por la lealtad de los/las trabajadores/as contribuye a mejorar los sindicatos y a que respondan mejor a sus necesidades. No se trata de una carrera descendente sino de una carrera para ser el mejor. La CLAC seguirá trabajando duro para mejorar los sindicatos, los miembros y las condiciones laborales de todos los canadienses – con o sin la CSI.