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“¿Cuál es la ventaja/desventaja de un salario mínimo legal? ¿Afectará a la calidad del trabajo?”

 

Ámsterdam, 05 de febrero 2016 - Las ventajas y los inconvenientes de un salario mínimo estipulado por la ley constituyen un tema que suscita intensos debates. En los distintos países de Europa y de la Unión Europea, existen varios sistemas que establecen los salarios mínimos. Asimismo, los salarios mínimos también varían considerablemente entre los países. Las razones para no establecer un salario mínimo legal también difieren. Pero no necesariamente implica que el salario mínimo no exista.

Los críticos consideran que un salario mínimo tiene consecuencias negativas para los/las empleados/as porque da lugar a pérdidas de empleos. La idea es que es probable que las empresas no puedan seguir pagando a un cierto número de empleados/as. En otros términos, la patronal puede contratar a un mayor número de trabajadores/as pagándoles un salario inferior. Si se introdujera un salario mínimo, ya no sería el caso.

En algunos países que no tienen un salario mínimo legal, los sindicatos no quieren renunciar a su derecho como representantes de los/las empleados/as en las negociaciones. También es un incentivo importante para que las personas sean miembros, lo cual explica el nivel elevado de personas que quedan cubiertas por un convenio colectivo.

¿Pero cuáles son los efectos de un salario mínimo legal? ¿Cuál sería la calidad del trabajo? ¿Serán despedidos trabajadores al ser muy costosos? ¿Dará lugar a situaciones precarias en el lugar de trabajo? Observamos que, en muchos países de Europa Occidental, algunas empresas encuentran maneras de esquivar el sistema con el fin de no tener que pagar el salario mínimo.

El seminario titulado “¿Cuál es la ventaja/desventaja de un salario mínimo legal? ¿Afectará a la calidad del trabajo?” tenía por objeto dar respuesta a las preguntas mencionadas más arriba. Expertos y dirigentes sindicales debatieron los distintos sistemas de establecimiento de normas con respecto al salario mínimo, impuesto o no por la ley. El seminario, que se celebró en Ámsterdam, Países Bajos, del 3 al 5 de febrero de 2016, fue organizado por la Organización Mundial de Trabajadores (WOW), con la colaboración del Centro Europeo para los Asuntos de los Trabajadores (EZA) y el apoyo de la Comisión Europea. Cuarenta y siente delegados de 13 Estados miembros de la UE y países candidatos participaron en los debates sobre este tema de actualidad.

La Sra. Paulien Osse, Directora de WageIndicator, empezó subrayando que cuando las organizaciones iniciaron su trabajo, los conocimientos de los empleadores y trabajadores/as sobre los distintos niveles de salario mínimo eran incompletos. Resultaba difícil averiguar dónde se podían conseguir los niveles precisos. Ésta fue la base para crear WageIndicator, que apunta a ofrecer un mayor conocimiento y comprensión de los salarios, la legislación laboral y las carreras, compartiendo y comparando las informaciones, así como a garantizar una mayor transparencia del mercado laboral en beneficio de todos, empleadores, empleados/as y trabajadores/as en el mundo entero.

En opinión de la Sra. Osse, el salario mínimo legal da lugar a una mejor redistribución y mejora la situación de los pobres y de los trabajadores/as con bajos salarios. Además, sus efectos negativos en el empleo son mínimos o nulos. Es una norma vinculante y su tasa de cumplimiento es alta. Por último, no afecta a la negociación colectiva, mientras que la afiliación sindical sigue siendo importante. Los sindicatos y los (las asociaciones de) empleadores tienen un papel importante por desempeñar. Pues deben trabajar para garantizar salarios mínimos realistas, transparentes y vinculantes.

La Sra. Cornelia Pöttinger preguntó si el salario mínimo es responsabilidad del Gobierno o de los sindicatos. En Austria, no existe un salario mínimo legal. El salario mínimo es el resultado de la negociación colectiva realizada por los interlocutores sociales. El 98 % de la mano de obra está protegida por un convenio colectivo de trabajo, una tasa sumamente elevada en comparación con otros países de la UE. La opinión general es que un salario mínimo legal no mejoraría la situación, sino de lo contrario, ya que debilitaría y deterioraría los convenios colectivos laborales. Además, protegería a los “trabajadores pobres”.

En Dinamarca, la situación también es bastante diferente. El Sr. Rolf Weber describió el salario mínimo en Dinamarca, así como la posición de los sindicatos. Las condiciones salariales y laborales están establecidas generalmente por los convenios colectivos entre los sindicatos y las organizaciones de empleadores en Dinamarca. Este sistema de reglamentación del mercado laboral se conoce como “modelo danés”. El modelo danés se caracteriza por el hecho de que los interlocutores sociales determinan las reglas de juego en el mercado laboral. La filosofía consiste en que los interlocutores sociales están mejor posicionados para conocer los problemas en el mercado laboral. La principal razón por la que no existe un salario mínimo legal en Dinamarca es esta firme tradición del modelo danés. El problema es que los convenios colectivos no cubren todo el mercado laboral en Dinamarca. El 25% de los/las empleados/as en el mercado laboral privado no está cubierto por un convenio colectivo. Una encuesta realizada en Dinamarca revela que el 51% de los daneses consideran que el Parlamento debería establecer un salario mínimo que cubriera todo el mercado laboral en Dinamarca.

El Sr. Gonzalo Postigo Zabay describió la situación en España, que se vio gravemente afectada por la crisis. Con respecto al salario mínimo interprofesional (SMI) en España, es establecido cada año por el Gobierno. La reglamentación y la fijación del salario mínimo nacional deben ser aprobadas por el Gobierno y tener fuerza de ley.

El SMI actual en España se sitúa en la zona de peligro de la pobreza y, por lo tanto, no resulta suficiente para permitir a la población que sobreviva. Por consiguiente, España se enfrenta a un nuevo fenómeno de trabajadores/as pobres, que afecta a la mano de obra contratada con contratos precarios, temporales (en algunos casos, para una semana o un día) y cuyos ingresos son insuficientes para llevar una vida decente. Esta categoría de trabajadores/as debe completar sus salarios con la ayuda de los bancos de alimentos.

La Profesora Gordana Gasmi trató el enfoque del salario mínimo en los Balcanes Occidentales y los Estados Miembros de la UE. En comparación con los Estados Miembros de la UE, los salarios mínimo nacionales son bastante inferiores, por término medio, en la región de los Balcanes. Los salarios mínimos son reglamentados por la legislación laboral en todos los países de los Balcanes. Los consejos socioeconómicos se encargan de llevar a cabo las negociaciones con el Gobierno sobre los niveles del salario mínimo. Está establecida una estructura tripartita de consejos socioeconómicos (representantes de empleadores, del Gobierno y de los sindicatos). En Serbia, sólo el 30-40% de los empleados/as ganan más de 350-400 euros, lo cual se considera como el salario medio. Son datos alarmantes con respecto al nivel de vida. La mayoría de los empleados/as viven en el umbral de la pobreza real. Se adoptan malas prácticas ya que en muchos sectores ni siquiera se aplica el nivel de salario mínimo estatutario. Los sindicatos siguen ejerciendo presión a favor de un aumento de los niveles de salario mínimo en la región, pero sin resultado.

El último orador del seminario, el Profesor Joachim Möller, presentó el salario mínimo legal en Alemania un año tras su introducción, el 1 de enero de 2015. Antes de esta fecha, no existía ningún salario mínimo estatutario general en Alemania, salvo en 12 industrias/profesiones específicas. En 2015, se introdujo un salario mínimo estatutario sin diferenciación regional de 8,50 euros por hora. Los críticos preveían enormes pérdidas de empleo y efectos negativos en los pobres. No obstante, los resultados no revelaron ningún efecto concreto en el PIB después del 1 de enero de 2015 y las tendencias del mercado laboral siguieron siendo positivas. Se concluyó que la introducción de un salario mínimo en Alemania puede considerarse como todo un éxito. La evolución del PIB y del mercado laboral siguió siendo positiva, los efectos en los/las trabajadores/as que tienen derecho a la seguridad social resultaron ser positivos, el número de mini-empleos disminuyó y el impacto en la estabilidad laboral resultó favorable.

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